
Todo el mundo guarda algún recuerdo que todavía da vergüenza y que vuelve justo cuando uno intenta dormir. ¿Sería posible borrarlo sin más? El neurocientífico Johannes Gräff, de la Escuela Politécnica Federal de Lausana, responde que sí, aunque el asunto es bastante más complicado de lo que parece. Sus experimentos con ratones muestran dónde se guarda un recuerdo y cómo puede perder su carga traumática — y al final puedes comprobar cómo te llevas tú con tus propios recuerdos difíciles.

El calor, la sequía y la escasez de agua no son solo problemas de nuestro tiempo. Hace más de diez mil años, los pastores del Levante se enfrentaron a retos parecidos. El proyecto europeo ICARHUS quiso averiguar cómo gestionaban sus rebaños, con un método que lee las proteínas conservadas en restos animales antiguos. La edad y el sexo de cabras y ovejas revelan mucho sobre el clima del pasado — y al final puedes comprobar si llevas dentro un pastor de la Edad de Piedra.

Correr, saltar o bailar parece sencillo, pero detrás de cada movimiento hay una colaboración muy precisa entre los músculos y el sistema nervioso. Cuando esa conexión falla, aparecen enfermedades neuromusculares graves. Un equipo del Centro Max Delbrück de Medicina Molecular, en Alemania, ha cultivado organoides neuromusculares humanos que se organizan solos y abren nuevas vías para estudiarlas — y al final puedes comprobar qué tipo de descubridor de laboratorio eres.

Hoy se hablan unas 7500 lenguas y parecen muchísimas. Sin embargo, un estudio publicado en Science revela que hace entre 1000 y 3000 años el planeta llegó a reunir entre 20 000 y 75 000 idiomas a la vez. La agricultura los multiplicó y los estados e imperios los barrieron mucho antes de la época colonial. El inglés o el francés de tus clases son supervivientes de un gran embudo histórico — y al final puedes comprobar qué tipo de políglota llevas dentro.

La terapia CAR-T enseña a las defensas del propio paciente a reconocer su tumor, pero hoy cada dosis se fabrica por separado, en un centro especializado, durante varias semanas y por una cifra que puede alcanzar los 300 000 euros. El proyecto europeo NANO-ENGINE le dio la vuelta a la pregunta: en vez de llevar las células a la fábrica, mandar la fábrica a las células, en una sola inyección — y de ahí sale otra cuestión, la de cómo se piensa cuando se elimina una etapa entera en lugar de acelerarla, que es justo lo que plantea el test del final.

Pasamos cerca de un tercio de la vida durmiendo y una cuarta parte de ese tiempo soñando, aunque casi todo se borra al abrir los ojos. Un equipo de la Escuela de Estudios Avanzados IMT de Lucca decidió medir ese material esquivo: analizó con procesamiento del lenguaje natural 3.700 relatos oníricos y comprobó que lo que soñamos depende de quiénes somos y de cómo pasamos el día — también de detalles tan pequeños como si recuerdas tus sueños por la mañana y si les concedes alguna importancia.